Colegio Guadalupe

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Historia

 

 

 

Historia del Colegio Guadalupe

 

…el inicio de un proyecto educativo y de vida…

 

El Colegio Guadalupe tiene sus orígenes en la primavera de 1944, cuando el Obispo O´Hara de Kansas City y el Padre Abad Cuthbert McDonald, de la Abadía de San Benito en Atchison, Kansas, visitaron a la Madre Lucía Dooley en Mount St. Scholastica a fin de solicitarle que enviara a un grupo de hermanas a la Ciudad de México con el objetivo de iniciar un colegio de inspiración Benedictina para mujeres. El 27 de marzo de 1944, la Comunidad de Atchison votó a favor de esta misión en México por un período de prueba de 3 años. Las hermanas Mildred Knoebber, Chelidonia Ronnebaum y Anthony Payne, fueron elegidas para iniciar esta labor educativa en el nivel primaria, misma que comienza con 125 alumnas. Ellas comparten las instalaciones los primeros dos años con el Colegio Tepeyac, una institución educativa para varones establecida por los Hermanos Benedictinos de Collegeville, Minnesota.

 

 

Para 1946 el número de alumnas se había cuadruplicado, por lo que se inició la construcción de un colegio especialmente para mujeres. En 1947 se abre éste con 800 alumnas en los niveles de primaria y secundaria, dando la bendición el Arzobispo de México, Don Luis María Martínez. En 1948 y con mil alumnas en el colegio, se inició el programa de High School, un programa cultural en inglés con duración de cuatro años que preparaba a las egresadas, al término de primaria y posteriormente de secundaria, como secretarias bilingües o maestras de inglés. En octubre de este mismo año, las hermanas establecen el monasterio autónomo de San Benito, mismo que para 1950 contaba ya con las 13 hermanas fundadoras y siendo Mother Mildred Knoebber la priora hasta 1968.

En la década de los cincuenta se construyeron la segunda ala del edificio, el auditorio, los laboratorios además de que se dio la remodelación de los patios para cumplir con los servicios educativos que debían ofrecer a un número creciente de alumnas. En 1962 inicia la preparatoria incorporada a la U.N.A.M. como bachillerato único.

 

…y la Obra se extiende…

En 1961 se decide iniciar un nuevo proyecto, por lo que al año siguiente se adquiere el terreno para la fundación de un nuevo colegio en Tulpetlac, Estado de México, buscando dar apoyo educativo a niñas y niños de escasos recursos y respondiendo al llamado que las hermanas sintieron de N.S. de Guadalupe, precisamente a unos pasos del Santuario de la Quinta Aparición.  La primera piedra del colegio se colocó el 15 de enero de 1963 y la construcción se dio gracias al apoyo de la sociedad de Padres de Familia del Colegio Guadalupe, así como de la de los padres del nuevo colegio.

Para 1965 se adquiere el Colegio del Lencero, situado en las afueras de Jalapa, Veracruz, con el objetivo de cooperar en la formación educativa de niños y jóvenes.  Este proyecto fue cerrado unos años después ya que no pudo ser costeado por falta de recursos humanos.

A finales de los sesenta el colegio contaba con 2,000 alumnas, en los niveles de pre escolar a preparatoria.  Las fortalezas eran la línea de espiritualidad benedictina que se buscaba vivir cotidianamente, así como el alto nivel académico, con una currícula tanto en español como en inglés.

 

 

A partir de 1968 y hasta 1980, Mother Mecthild Swearingen sucede como abadesa a la Madre Mildred Knoebber en el Monasterio; sin embargo, el liderazgo de la Madre Mildred en ambos colegios se mantiene en los siguientes años gracias a sus habilidades de negociación y administrativas.

La década de los setenta consolida los logros obtenidos, favoreciendo la actualización de la infraestructura, así como del modelo educativo. La fundadora inicia además un proceso que logra la participación del resto de la comunidad educativa en las decisiones directivas además de que involucra más a las madres y padres de familia, así como a laicos en las diferentes operaciones laborales. El colegio amplía su oferta educativa ofreciendo diversos servicios y clases extracurriculares tales como el coro, la estudiantina, representaciones teatrales, ferias de artes y ciencias, así como actividades deportivas. También se funda la revista Sinergia, publicación bimestral que favorece la comunicación y el compartir ideas con estudiantes y profesores, resaltando temas de actualidad.

Los ochenta fueron una década de cambios importantes que responden a las coyunturas nacionales y mundiales en las que México da pasos importantes a la entrada a la economía global moderna. En 1980 se tomó la decisión de unir High School y Preparatoria y ofrecer un programa doble que capacitara a las alumnas como secretarias ejecutivas bilingües o maestras de inglés a la vez que cursaban sus estudios pre-universitarios. Mother Mildred Knoebber da fin a su labor como directora de manera paulatina, siendo sucedida por la Hermana Patricia Henry, quien también es priora del Monasterio San Benito de 1980 a 1992.

A finales de esta década se abre la secundaria en el Colegio Guadalupe de Tulpetlac, ofreciendo sus servicios de preescolar y educación básica. El perfil de los alumnos comienza a cambiar, dado que, con la urbanización de la zona, se requieren ahora servicios educativos más competitivos.

 

…nuevos aires, nuevas formas de educar…

Las Hermanas Benedictinas, fundadoras de los Colegios Guadalupe y Guadalupe de Tulpetlac, a finales de los ochenta, eligen a un grupo de laicos a quienes encomiendan la administración de sus colegios. A principios de la década de los noventa fundan el Monasterio Pan de Vida en Torreón, Coahuila en donde las hermanas se dedican a servir a mujeres de colonias marginadas.   Las hermanas que van a Torreón se esfuerzan por vivir su carisma Benedictino en respuesta a los reclamos liberadores del Pueblo de Dios en México hoy[1].

 

El objetivo del Grupo Base (grupo de laicos) -desde que adquirieron los colegios- es el de sentar las bases de un Proyecto Educativo, que busca recoger las experiencias como escuela de Inspiración Benedictina y la proyección de la institución de acuerdo a las nuevas propuestas constructivistas, siempre en cumplimiento a la normatividad educativa existente. 

 

En 2015 el Colegio Guadalupe, conservando y reforzando lo mejor de su larga tradición espiritual y académica, asume los desafíos del mundo de hoy renovando la Preparatoria, siendo ésta ahora de carácter mixto.

 

El Colegio Guadalupe cumple este año 70 años de vida, con la gran satisfacción de haber contribuido a la formación de muchas generaciones de mujeres mexicanas exitosas que se han desarrollado como profesionistas, madres y agentes de cambio que sobresalen en nuestra sociedad por los altos valores éticos, morales y religiosos, y la formación académica e integral que nuestra querida institución ofrece, haciendo las cosas ordinarias de manera extraordinaria.

 

 

[1] Información obtenida en diálogo con varias de las hermanas del Monasterio Pan de Vida, en marzo 23-28 del 2016.