Trabajo y Salud

Dra. Ma. del Carmen López García

M. en C. Salud Ocupacional

Actualidades

El trabajo es fuente de toda riqueza y lo es en tal grado… que el trabajo ha creado al hombre. Lo único que pueden hacer los animales es utilizar la naturaleza exterior y no modificarla por el mero hecho de su presencia en ella”.

Engels, F.

“Solamente el hombre es capaz de trabajar, solamente él puede llevarlo a cabo, llenando a la vez con el trabajo su existencia sobre la tierra    …el trabajo lleva en sí, un signo particular del hombre y de la humanidad, el signo de la persona activa en medio de una comunidad de personas; este signo determina su característica interior y constituye en cierto sentido, su misma naturaleza”. 

Encíclica Laborem Exercens

Es verdad que el trabajo “crea” al hombre, pero también le produce enfermedad y lo envejece…

Por ello, dentro de la Medicina, se crea la especialidad de la Salud Ocupacional, que busca encontrar todos los factores de riesgo en el TRABAJO, para evitar que se produzcan daños en la SALUD de los trabajadores. Estos daños pueden ser  tanto accidentes como enfermedades. La Salud Ocupacional tiene como objetivo principal, su prevención, y en dado caso, su diagnóstico y tratamiento oportuno.  Si ya existe daño irreversible, ayuda también a la rehabilitación del trabajador y a su reincorporación a la vida productiva.

Los factores de riesgo del medio ambiente laboral se han clasificado en físicos (ruido, calor), químicos (solventes, metales), biológicos (hongos, bacterias), ergonómicos (movimientos repetitivos, posturas incómodas y fijas en la jornada laboral), mecánicos (que pueden generar accidentes varios por corte, contusión, etc.) y psicosociales (acoso, supervisión continua, etc.)

Son evidentes para todos, los riesgos para un trabajador de la industria metalmecánica que transcurre su jornada laboral frente a una máquina que corta o dobla lámina: los trabajadores pueden quedar sordos por el ruido intenso y continuo o bien, pueden tener un accidente y perder una mano.

Sin embargo, todo tipo de trabajo puede generar daños a la salud si no se detectan y controlan los factores de riesgo. Por ejemplo, el trabajo de oficina implica el uso continuo de muebles, equipos informáticos,  así como la exposición a determinadas condiciones ambientales de ruido, temperatura, humedad e iluminación, sin olvidar las relaciones interpersonales que se establecen, la supervisión o cuotas de trabajo que deben cubrirse. Si no existe un diseño adecuado de la oficina, de la planeación o la motivación, pueden presentarse alteraciones a la salud como molestias musculares en la zona del cuello y la espalda,  fatiga, alteraciones visuales, estrés, entre otras. 

Actualmente, los problemas ergonómicos como agentes causales de problemas músculo-esqueléticos, han adquirido gran importancia. En la oficina debido a la improvisación de las estaciones de cómputo, con mobiliario incorrecto y deficiente iluminación, la persona toma posturas inadecuadas: gira constantemente la cabeza, no tiene apoyo en la espalda, eleva los hombros por ajuste incorrecto de la altura mesa-asiento, no apoya las muñecas y antebrazos, extiende o desvía la muñeca al teclear, etc.

La conjunción de las malas posturas con el tiempo prolongado que debe mantenerlas, determina la existencia de esfuerzos musculares, que aunque pequeños, por su larga duración son suficientes para provocar fatiga y dolores musculares, sobre todo en aquellas personas que llevan una vida sedentaria, con poco ejercicio.

La Salud Ocupacional finalmente busca que el individuo cumpla su misión y se realice a través del trabajo, evitando o controlando riesgos que limiten de manera temporal o definitiva su vida laboral.

 

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