Colegio Guadalupe

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¡Les deseamos un 2019 renovado en esperanza!

Valores y Virtudes

Los valores están orientados al crecimiento personal por un convencimiento intelectual. Los valores son bienes que la inteligencia del hombre conoce, acepta y vive como algo bueno para él como persona.

Los valores humanos son un bien que la inteligencia humana toma como tal. En sí mismos son neutros, y dependen del uso que les demos. Puestos en práctica, los valores nos hacen crecer como personas.

Las virtudes son hábitos buenos que nos llevan a hacer el bien. Suelen distinguirse entre virtudes teologales y virtudes cardinales: las primeras -fe, esperanza y caridad- son otorgadas al ser humano por la Gracia divina.

Las cardinales -prudencia, justicia, fortaleza y templanza- pertenecen al ámbito del esfuerzo humano. Todas ellas son un medio muy eficaz para colaborar con Dios en la construcción de su Reino, pues implican que hemos decidido, libre y voluntariamente, hacer el bien, es decir, cumplir con el plan de Dios.

La virtud permite a la persona no sólo hacer el bien, sino dar lo mejor de sí misma. La persona debe de superarse siempre como ser humano y como cristiano.

El objetivo de una vida virtuosa es llegar a ser semejantes a Cristo. No es un perfeccionismo donde la persona elimina defectos porque considera que no debe de tener tal o cual falla; esto sería un vanidoso mejoramiento de sí mismo. Tampoco es un narcisismo de verse bien, que todos piensen que es lo máximo. La virtud no es una higiene moral por la cual limpio mi persona. En el contexto de la vida del creyente, la virtud es, más bien, la disposición constante y firme de ser "otros Cristos" en medio del mundo, y así hacer que la luz del Evangelio brille y atraiga a más hermanos a la Luz, que es el mismo Señor Jesús.